Te favorecerá si… tienes la piel clara, rasgos muy marcados o la cara redonda.
No te favorecerá si… eres muy morena de piel o tienes la cara muy delgada.
Cómo cuidarlo: es
el tono de pelo que más cuidados requiere, porque la decoloración es de
lo más dañino que podemos hacer a nuestro cabello, de modo que si
tienes el pelo débil o quebradizo, es mejor no optar por este tono.
Procura lavarte el pelo con champús específicos para rubios, los cuáles
suelen contener manzanilla, y utilizar acondicionadores y mascarillas
para cabellos teñidos. Además, requerirá que acudamos a la peluquería
cada 3-4 semanas, pues la raíz oscura se nota en seguida y deberemos
teñir nuestra raíz con frecuencia. Por último, para contrarrestrar la
acción dañina de la decoloración, debemos evitar el uso de plancha y
tenacillas o tratamientos como la permanente, pues son también
tratamientos muy agresivos.
Cómo lucirlo:
la base de maquillaje debe de ser de tu mismo tono de piel, nunca más
oscura, y evitando utilizar polvos bronceadores. Te favorecerán los
coloretes rosados y melocotón para el colorete, los colores “joya” para
la sombra de ojos (turquesa, verde esmeralda, etc.) o los smokey eyes en contraste con tu melena platino. Para los labios, huye de los tonos nude y apuesta por el rosa o el rojo, o para diario, por un gloss
rosado que te aporte volumen y brillo. En tu ropa, la gama de azules al
completo te sentará genial, junto a otros tonos fuertes como rosa,
rojo, morado o verde esmeralda. Huye, sin embargo, de verdes claros y
amarillos. También te sentarán bien los tonos tierra y el negro.

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